Hoy perdí a mi mujer, lo supe hoy cuando amaneció, tantas cosas en mi mente nunca vi lo que pasó.
Mi madre reclama y eso me hace enloquecer, la vecina es una zorra, dice que me quiere bien.
Esta noche no quiero salir, a nadie quiero ver, tantas horas en mi cuarto solo pienso en mi dulce amor, no encuentro la solución, no se donde se metió, en la tele no hay noticias, nadie sabe dónde la cabeza escondió.
La gente me señala, dicen que un imbécil soy, solo juzgan lo que hago, ellos no saben quien soy yo, ¡Solo mírenme, no me juzguen!, soy su comidilla, soy el postre que no gustó.
Hoy por fin regresó la luz de mi corazón, le dije: -No te vayas, la vecina ya me hartó, tanto tiempo sin tenerte fue un castigo y tú lo sabes bien, mírame a los ojos, mírame con el corazón, todo lo que hago es solo para ti mi amor.
No prometo cambiar, con mis errores de la mano voy, no te pido aguantar, no sé hasta dónde podré llegar, mírame a los ojos, mírame con el corazón, este pobre diablo solo vive por ti mi amor.
Daniel Ríos