Ya no puedo estar aquí, el sueño terminó, cada hora es un año en esta habitación y mis errores de las paredes cuelgan, no creí que me hicieras tanta falta, no imaginé estar aquí sin ti. Cada noche imagino que regresas, cada noche te siento tan cerca; la oscuridad sólo refleja las estrellas y la luna que ahora desde otro hogar contemplas.
Me he caído, y levantarme ha costado, he sangrado y esperado tanto, pasa lento, es distante, tan cruel y misterioso; es el tiempo que no se detiene, es mi anhelo volver a sentir de tus brazos ternura, de tu piel la pasión y de tu voz promesas de amor, es el tiempo que aprisa va y viene; que jura y que rompe, sólo deseo volver a tenerte.
Eres tú el alivio a mi dolor, el alma de mi cuerpo, eres el sueño de mis noches. Tan lejos has partido, tan herido me has dejado, sólo las fotografías restan, de ti poco ha quedado, tan pobre me siento, tan defraudado he resultado, ¿Que faltó por entregarte? Si de mis manos la vida misma tomaste, te extraño con lo poco que me dejaste, te extraño con lo poco que ahora soy.
De mi lado te has marchado, espero que en otros brazos el amor hayas encontrado, espero seas feliz sin extrañar lo que atrás dejaste, sin recordar la felicidad que murió con un simple adiós; sin una lágrima de que finja dolor de extrañar. No dudo que seas feliz lejos de aquí, no espero verte sufrir por algo que ni la pena vale recordar, sólo espero poder olvidar.
Daniel Ríos