Es solo un momento, tan breve es la estancia por este
lugar, tan frágil y tan fuerte como una pluma que
lucha contra el viento.
Cada herida nace del odio ajeno, un grito de dolor
se muere en el alma, nadie lo impide.
Jugando a los reyes de papel tenemos el control,
sin el, simples mortales, indefensos y carentes de
sentido. Sin pensar en lo queremos, lo encontramos,
abre la puerta y permite entrar la luz.
La fe perdida a cometido un crímen.
Daniel Ríos
No hay comentarios:
Publicar un comentario