domingo, 11 de abril de 2010

Cuando tú te vas

Un poco lejos, a la distancia pareces difusa, pareces el viento. Las hojas caen al compás de tu risa; a cada paso que te alejas de aquí, tu abrazo murió y nadie lo vio caer.

Abandoné mi vida, mi alama; no sé si un día valió la pena, no lo quiero saber,
qué más da morir aquí si ayer vendí mí fe.

Sin testigos, sin amigos, nadie te vio partir; sin nada que defender; sin nadie que pueda intervenir; adiós para siempre, hoy después de ti me despido con un beso
que no tiene destino.



Daniel Ríos

No hay comentarios: