viernes, 7 de marzo de 2008

Mi fortuna

Bajo la tormenta, arrastrando mi vergüenza y dejando pasos sobre la tierra, maldiciendo lo sucedido para pensar sin alejar el tiempo, sobre las manchas precipitadas reposan mil años, continúa oprimiendo para siempre, para siempre mi pecho.

Extiende las manos y golpea mi cara, graba en ella los daños, el himno que rompe, daña y sacude todo, el verso que dejas se pudre, antes de olvidarlo, olvídame, ignora tantos sueños, ahora no puedes, ya no pasará lo mismo, lo claro no es más.

Los dedos se rompen, el polvo lastima y borra tantos pasos, aún no sé porque no lo sé, cada sensación esconde lo amargo, las razones acaban, el placer esconde la verdad de tantos años, no más mierda, no me toques, las heridas continúan en mi pecho.
Daniel Ríos

No hay comentarios: